Desnacionalización/Solidaridad Internacional/TC

La apatridía en República Dominicana, articulo de Ediberto Roman publicado en Aljazeera

Ediberto Roman FLORIDA

Ediberto Román es profesor de derecho en la Universidad Internacional de la Florida. Líder nacional en los ámbitos de inmigración, ciudadanía y la teoría jurídica. Su trabajo ha tenido un impacto en los debates sobre políticas públicas en los EE.UU., en particular en el ámbito de la inmigración.

Escrito por  Ediberto Román │ Publicado por Aljazeera (traducido del inglés)

La semana pasada en Londres el Arzobispo Desmond Tutu, premio Noble de la Paz,  y la actriz Angelina Jolie anunciaron  una ambiciosa campaña mundial para poner fin a la situación de 10 millones de personas apátridas – aquellos que no tiene un país al que llamar casa-.  Como jefe de la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, señaló recientemente: “La apatridia hace que las personas sientan que su existencia misma es un crimen”.

Irónicamente,  ese mismo día, la República Dominicana reafirmó su decisión de privar de derechos a cientos de miles de sus propios ciudadanos. Este esfuerzo no se limitó a bloquear hacia el futuro la adquisición de la ciudadanía por  nacimiento, en un exceso de celo xenofobo  se ha  despojado de la  ciudadanía a todos los nacidos en el país desde la década de 1920. Tristemente , esta acción de nuestro vecino caribeño ha pasado desapercibida en los Estados Unidos.

Aunque son condenadas universalmente las acciones que generan apatridia , los países sin escrúpulos han utilizado tristemente esa táctica para dañar a sus minorías más vulnerables, dejando a   antiguos ciudadanos sin el más básico de los derechos que usted y yo damos por sentado. En otras palabras, son las personas más invisibles y privadas de derechos en el planeta.

 Leer articulo inglés: Stateless in the Dominican Republic  http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2014/11/stateless-dominican-republic-20141116131551587199.html

Poner fin a la apatridia

El esfuerzo global para acabar con la apatridia es ampliamente aplaudido, sobre todo por las democracias occidentales. Sin embargo, este hecho a ocurrido en nuestra frontera sur, y  hasta el momento se ha mantenido en silencio. En concreto, el 23 de septiembre de 2013, la Corte Constitucional de la República Dominicana despojó de la ciudadanía a cientos de miles de sus residentes en violación de la propia Constitución de ese país. Este fallo escandaloso se produjo a pesar de que  constitución vigente  reconoce específicamente a estos individuos como ciudadanos.

En respuesta, el 9 de octubre de 2013, el Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos inició una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de  la que República Dominicana es un Estado miembro.

Tal vez sabiendo que no tiene ninguna defensa legítima, el 4 de noviembre, el Tribunal Constitucional, escribió un fundamento que sólo podría ser visto como una burla a la justicia. El tribunal dictaminó que a pesar de estar bajo la jurisdicción de la CIDH desde 1970 y ser parte del tratado que le dio origen,  el país no estaba obligado a cumplir ninguna de las determinaciones de la Corte-IDH. La comunidad mundial condenó inmediatamente este acto. Sin embargo, el asunto apenas provocó  un titular en los EE.UU.

Si creemos en los derechos humanos y las leyes internacionales, tenemos que condenar este abuso de los derechos humanos básicos. Esta parodia en nuestra puerta, simplemente no se puede tolerar. No debemos permitir que la historia se repita. De hecho, las acciones en la República Dominicana deben recordarnos  los acontecimientos más terribles de la historia mundial.

Privación Ciudadanía

Antes que sucedieran  las atrocidades relacionadas con el Holocausto, la Ley del Tercer Reich (14 de julio 1933) revocó las naturalizaciones y privó de la ciudadanía alemana a  Judios alemanes. La ley dirigió la recopilación  de los nombres de los Judios que perdieron su ciudadanía alemana,  los cuales  que se publicaron en el Boletín Oficial del Reich (“Reichsgesetzblatt”).

Trágicamente, después de la decisión del alto tribunal de República Dominicana, las instancias estatales  actuaron de manera similar recopilando y publicando  los nombres de los dominicanos de ascendencia haitiana. Si bien es  poco probable que el genocidio de las generaciones pasadas se repita, el hecho es que cientos de miles de dominicanos son apátridas, sin ningún derecho, están siendo son objeto de una  persecución que ya ha comenzado.

Domínico-haitianos pierden la ciudadanía

En un conjunto de circunstancias similares, la comunidad mundial ha condenado recientemente la persecución en Myanmar de su minoría musulmana rohingya.

Al igual que lo que está ocurriendo al sur de nuestro país, una ley de 1982 revocó la ciudadanía de los rohingya, que ha llevado a  atrocidades que las Naciones Unidas y otras numerosas organizaciones de derechos humanos han condenado.

Después de quitarles  la ciudadanía, tanto en el Tercer Reich y Myanmar definier0n  a  sus perseguidos como simples inmigrantes ilegales . Podemos esperar escuchar justificaciones similares en República Dominicana. Estas distorsiones son simplemente perversas,  sin base en la realidad ni en las leyes.

La decencia y la moral deben llevarnos a levantarnos  e insistir que nuestro gobierno y nuestros intereses comerciales actúen para poner fin a esta atrocidad, que de otro modo puede terminar con cientos de miles de refugiados corriendo a nuestras costas y otros en todo el hemisferio. ¿Vamos a esperar hasta incontables vidas son destruidas y miles de personas mueren en el ínterin? Espero que no.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s